Marcodrilo, el rokodrilo
Sentado sobre una piedra del río, Marcodrilo sollozaba
acongojado. Se sentía el cocodrilo más
feo de todo el mundo. Cuando el nació su mamá se puso feliz. Era como
cualquiera de sus hermanos, verde, con una larga cola y dientón; pero lo que
realmente sobresalía de él eran sus grandes ojos amarillos simplemente
descomunales.
-¡Es tan guapo como su padre!- exclamó la abuela al salir del huevo. Sin embargo, al paso de los años
todo era diferente: Marcodrilo tenía barritos, usaba frenos en los dientes y
las patas les habían crecido muchísimo. Para colmo, nadie lo comprendía; ni su mamá, ni su papá, ni su abuelita; el
pobre se sentía ridículo y solo.
-¡Vaya, que triste me siento! Creo que la vida es cruel
conmigo y además de todo, me disgusta tener estos ojote. Soy horrible… ¡snif! –
Y llorando lágrimas de cocodrilo, se echó al agua a llorar sus penas.
Un día el profesor Hugopopótamo organizó una kermés en la
escuela. Todos los alumnos deberían participar: Peperico tocaría el saxofón,
Ranamaría bailaría rumba y Pacodorniz haría un acto de magia en donde la
palabra anilina se leyera igual al derecho y al revés; en fin, todos los chicos
estaban emocionados, a excepción del cocodrilito. Este no sentía entusiasmo
alguno por participar, pensaba que no tenía ningún talento especial sin
embargo, sus amigos Quiquefante y Karlagartija pensaban difernte y querían
hacer un grupo de rock junto con su amigo.
-¡Vamos anímate ! -le dijo lagartijita entusiasmada. Yo toco la batería y Quique
canta muy bien; tu eres excelente guitarrista y… ¡seremos un éxito!
Así que desde ese momento, los tres amigos se reunieron a
ensayar toda la tarde. Pum pum sonaba la batería; “!twiing!” repiquetaba la guitarra .
Pasaron dos semanas y todo parecía ir bien hasta que llegó… ¡el
gran día! Marcodrilo se puso una chamarra de piel negra (pero no de cocodrilo ¡eh!)
y unas gafas oscuras para –según él- ocultar sus grandes ojos.
-¡Ay Marquito!
-dijo su mamá emocionada. Pero a él le temblaban las escamas
de miedo. Todo el vecindario estaba en el festival; los mosquitos vendían
quesadillas y la orquesta de “Las cucarachas de Culiacán” amenizaba en el baile del kiosco el camaleón “Takito-tacuche”.
Venido de Tokio, daba una demostración de karate y Queta la tarántula coqueta, daba dos besos al precio de uno. De
pronto, Hugopopótamo anunció: ¡Ahora, con ustedes… Los excéntricos!. Salieron a
escena una lagartija con peluca rosa, un elegante con tenis y orejas azules y
al final un cocodrilo con las escamas de punta y muy atemorizado. A los primeros acordes de la
guitarra de Marcodrilo, el grupo de chicos se arremolinó alrededor suyo,
aplaudían y bailaban a más no poder. El cocodrilo no lo podía creer, nadie se
fijaba en sus barritos ni en lo grande de sus patas, sino en lo buen guitarrista
que era. Sorprendido se retiró las gafas
y por primera vez en mucho tiempo sonrió dejando ver su dentadura perfecta.
-Wow- gritaron las chicas al unísono, facinadas con la
sonrisa del cocodrilo y con sus ojazos.
Desde ese día los frenos se pusieron de mora en la escuela,
y los excéntricos se tuvieron que
acostumbrar a repartir autógrafos y
Marcodrilo se volvió el cocodrilo más feliz y popular de todo el mundo.
REALIZA LOS SIGUIENTES EJERCICIOS
ESCOBIE C Q O K
__ARACOL
__ARATE
__ILOMETRO
__OALA
__OCODRILO
__IWI
__RISTAL
_UINCENA
__AYAK
__UESADILLA
ALGUNA VEZ TE HAS SENTIDO COMO MARCODRILO ESCRIBE EN QUE
SITUACIONES TE SIENTES ASI Y COMO PODRIAS SALIR ADELANTE DEJANDO LAS
SITUACIONES ATRÁS.
QUE TENGAS UN EXCELENTE FIN DE SEMANA TE QUIERE MISS TANIA J
=D
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