Godofreda y Espiridión
Había una vez uan hermosa y regordeta vaca llamada Godofreda. Todas las mañanas cepillaba su cola y enchinaba las pestañas. Cuando salía a dar una vuelta por la granja, la muy coqueta siempre lo hacía llevando una sombrilla azul y zapatos de tacón.
Goofreda guardaba un secreto: quería ser bailarina de ballet y, por ello envidiaba a las garzas (tan flacas y esbeltas); siempre que se veía al espejo se ponía trizte por no ser como ellas.
Cerca de ahí vivía un gallito flaco y zambo que estaba aprendiendo a cantar. pero por más esfuerzos que hacía nunca le salía bien el quiquiriqui. Además tenía chuecas las plumas de la cola y usaba anteojos.
Espiridión estaba enamorado de su Godofreda, pero no se atrevía a cantarle su amor. Al verla le temblaban las patas y tartamudeaba. Siempre la observaba desde lejos y suspirando en su bicicleta.
Un buen día en gallito se armó de valor y le envió una carta a la vaca. Como no podía decir ni "pío" cuando estaba cerca de ella, decidió hablarle de sus sentimientos de esa manera. Y pasaron uno, dos, tres, meses y Godofreda recibía, cada viernes una cartita perfumada. Sin embargo no sabía quién se las había enviado pues el enamorado las firmaba como el "Guapetón". La vaquita se sentía muy contenta de tener una dmirador secreto. Pero su felicidad no era completa, se sentía tan gorda al contemplar a las garzas. Cada vez que ellas practicaban su rutina de baile. Godofreda se lamentaba.
- Muuu- decía la desdichada -Nunca podré ser como ellas. Por más que sumo la barriga, sigo igual !snif!- Y se retiraba a tomar un zumo de alfalfa.
Espiridón por su parte, seguía tan desafinado como antes y con las plumas aún más alborotadas. No obstante cada día escribía mejor y se había convertido en un excelente poeta.
Finalmente, una tare de marzo, al fin se conocieron. El gallito arribó a la cita con un ramo de cien azucenas y una caja de dulces. Godofreda por su parte, llegó con un moñito rosa en la sien izquierda y un abanico en la pata derecha. Ella se sintió feliz al conocer a Espiridón. Se lo había imaginado más alto y menos desaliñado pero, era simpatiquísimo. Por lo que respecta al gallo, quedó facinado con los ojazos de la vaca. Ambos aprendieron mucho uno del otro: ella le enseñó a acomodarse las plumas y a cantar entonadamente y él le demostró que para ser una buena bailadora no hace falta ser tan flaca, sino tener disciplina; así qye le dio clases de mambo y chchachá.
Ahora se les puede ver cada tarde, bailando y cantando felices un nuevo ritmo. El nombre de este baile es el "quiquirimú". no importa si eres gordo o flaco si eres afinado o no.
Lo único importante es que escuches el ritmo y lo compartas con quien más quieras.
Subraya las respuestas correctas.
El paréntesis del segundo párrafo sirve para encerrar...
a) datos de personajes
b) aclaraciones
c) femeninos y plurales
La vaca del cuento se llamaba
a) Victorina
b) Anastacia
c) Godofreda
Espiridón era un gallito...
a) flaco y zambo
b) algo y guapo
c) chaparro y gordo
Espiridón se enamoró de Godofreda y empezó a comunicarse con ella por medio de...
a) señales de humo
b) canciones
c) cartas
Finalmente le demostró a la coqueta vaquita que para ser una buena bailarina no hace flata ser tan flaca, sino tener
a) disciplina
b) cintura de avispa
c) zapatillas de ballet
Ahora se les puede ver cada tarde, bailando y cantando felices un nuevo ritmo que es el
a) twist
b) cha-cha-chá
c) quiquirimú
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